El colegio vibra como si el espíritu de Kaputt hubiera encontrado un nuevo cuerpo.
En el centro del salón está Lucía, rodeada de cables y proyectores. Ella lo mira sin sorpresa, como si lo esperara.
Dice que el nuevo espacio se llama Kinder: no una copia, sino un renacimiento.
Ambos enfrentan la pregunta que ha guiado toda la historia: ¿Queremos recuperar lo que fue o dejar que se transforme en otra cosa?